SOBRE LA ESPERANZA Y POLÍTICAS DE ESTADO QUE LLEVAN A LA DESESPERACIÓN Y LA DESESPERANZA

 

Tomando los conceptos del Dr. Nimio de Anquín, si dejamos de lado las connotaciones religiosas de la palabra “esperanza”, desde el punto de vista filosófico estricto la misma es […concebida como una simple espera, ligada naturalmente al concepto de futuro, o sea de lo que puede llegar a ser en el tiempo por venir y que no es en el tiempo presente…] (1)

Creo que en esto coincidimos la gran mayoría: la esperanza de un futuro mejor para nosotros, nuestros seres queridos y la comunidad en la que vivimos, pero…

Nótese que he escrito la gran mayoría, no “todos”, porque evidentemente hay quienes aplican políticas para que esa esperanza se derrumbe, llevando a las personas a la desesperación y la desesperanza. Analizando los conceptos sobre el tema del Dr. Salvador Centeno Prieto, [La desesperación es la situación en la que se encuentra el que no cree ser capaz de alcanzar lo que no ha conseguido por mucho que lo ha intentado y, en el límite, el que no cree ser capaz de alcanzar ningún tipo de bienestar o felicidad…] (2). La desesperanza, por el contrario, muestra la pérdida de confianza de que algo futuro vaya a suceder.

¿Por qué escribo esto? Porque vengo analizando desde hace bastante tiempo las políticas económico-sociales que se llevan a cabo en mi provincia, Chubut, y veo como día a día, en una acción sistemática, se va quitando la esperanza a las personas y a muchas de ellas empujándolas a la desesperación. Cada vez menos trabajo genuino, cada vez más impunidad para algunos, cada vez más sombrío el horizonte y todo ello no es casual: si quiero dominar a una población y que la misma sea dócil, primero hay que quitarle toda esperanza.

Durante los últimos años vimos el embate violento tanto desde el gobierno provincial como del nacional para que se implemente el proyecto megaminero en Chubut y de una forma más solapada lo mismo desde las empresas interesadas. Se pudo frenar el intento con las duras luchas de diciembre 2021 y todo se aquietó, por el momento. ¿Cuánto tiempo más lo podremos seguir sosteniendo? Esa es la pregunta que nos debemos hacer y ser muy realistas en nuestros análisis, derrumbando también algunos mitos. Por ejemplo: ¿es cierto que la minería le deja sólo migajas de dinero a la provincia y a la nación? En lo que respecta a la Provincia sí, pero la respuesta no es tan así para Nación. En el enlace al trabajo sobre el Proyecto Navidad de Diego I. Murguía que aquí les dejo, recomiendo se lea desde la página 20 en adelante de este PDF y allí aparece una conclusión muy interesante del autor: de cada 100 dólares pagados por la empresa entre impuestos (algunos de ellos coparticipables) y regalías, la Nación se quedaría con entre 86 a 83 dólares (en el peor de los casos) mientras que la Provincia se quedaría con entre 14 a 17 dólares (en el mejor de los casos) (3). Esto nos viene a mostrar con total crudeza algo de lo que se habla muy poco, cual es la del colonialismo interno practicado desde el gobierno nacional asociado al extractivismo practicado por las  empresas extranjeras y/o nacionales. Recordemos que según el artículo 124 de nuestra Constitución Nacional a las provincias les corresponde el dominio originario de los recursos naturales existentes en su territorio, sin desconocer la potestad del Congreso Nacional de regular jurídicamente. Entonces, vemos que somos los dueños del recurso pero que de dicha explotación la gran mayoría de los dividendos económicos se los llevan la empresa en primer lugar y el Estado nacional, confirmando así lo de las migajas que quedan para la provincia más el pasivo ambiental y entendiendo mejor el gran empuje dado al tema desde Buenos Aires.

Pero no nos quedemos solamente con esto: hay otros tipos de extractivismos en nuestra provincia y también de colonialismo interno, quizás no desde Buenos Aires capital pero sí desde otras provincias, como es el caso de la pesca.

Vamos a describirlo muy brevemente: el artículo 37º de la Ley IX-Nº 75 (Ley General de Pesca Marítima de Chubut) expresamente dice “Los titulares de permisos de pesca no podrán enviar fuera de la provincia materia prima sin procesar, salvo aquella comprendida en convenios interprovinciales. Para las especies de aleta el proceso mínimo será el filete refrigerado. La reglamentación de la presente ley establecerá el proceso mínimo de las restantes especies, así como podrá modificar el mínimo establecido para las especies de aleta en tanto ello signifique un incremento en la escala de valor del producto” (4).

Ahora bien, durante los años 2018, 2019 y 2020 se plantearon con los correspondientes decretos 312/18, 297/19 y 946/21 (5), (6) y (7), excepciones a este artículo para la merluza, fundamentándolas en diversas causales, incluyendo a la actual pandemia de Covid-19. Las causales pueden haber estado muy bien fundamentadas, pero algo es innegable: el no procesar el recurso merluza, como fue en estos casos, degeneró en la pérdida de fuentes de trabajo en Chubut y que las mismas se generasen en otros lugares de Argentina o quizás hasta de países vecinos.

Volvemos al inicio del artículo: ¿Cuántas personas quedaron sin trabajo con estas medidas en Chubut? ¿Cuántas se desesperanzaron? ¿Cuántas se desesperaron? Yo no creo, a esta altura de los acontecimientos, que todo esto obedezca a incapacidad de gestión de parte del gobierno; por el contrario, considero que es un plan muy bien elaborado y llevado a cabo desde hace años, quitando esperanzas, derrumbando sueños, haciendo perder toda ilusión. Recordemos los proyectos presentados para desarrollar emprendimientos productivos en diversas zonas de  Chubut y que rara vez merecieron atención estatal; la carencia de agua en muchos pueblos y la falta de una respuesta desde el Estado para solucionar ese problema; la tardía reacción estatal después de los grandes incendios de marzo de 2021 en la comarca andina;  los últimos años perdidos totalmente para la educación por conflictos no resueltos; los jubilados provinciales cobrando sus haberes hasta con tres meses de atraso durante bastante tiempo y podemos seguir. No debemos ignorar algo fundamental: la resistencia que hasta aquí ha mostrado la ciudadanía chubutense a todo proyecto extractivista por parte de la gran minería. No creo equivocarme que desde el Estado chubutense y desde las empresas interesadas se ha optado por un plan de acción sistemática, tratando de evitar muertes en lo posible pero sin renunciar a la violencia, como lo demostró brutalmente la policía de Chubut en diciembre de 2021; se trata de desmoralizar paulatinamente a nuestra población dejándola sin fuentes genuinas de trabajo para que terminen aceptando a la gran minería como una alternativa no deseada pero la única que les permita llevar la comida a su mesa en el futuro.

Por eso, para  quienes leen estas pocas líneas, la “grieta” aquí no es entre un partido político u otro, porque en el tema megaminero los partidos mayoritarios en Chubut demostraron claramente estar contra los intereses de las personas, tal como quedó expuesto en la farsa de sesión legislativa del 06 de mayo de 2021, donde se tiró al cesto de la basura, por decirlo así, el proyecto de ley presentado por Iniciativa Popular contra la megaminería y en defensa del agua (8). La “grieta” es entre quienes deseamos una comunidad trabajando en paz, con derechos, deberes y oportunidades para todos y no un feudo provincial donde unos pocos sean los nuevos señores feudales en pleno siglo 21 y los demás simples siervos. Analicen, duden (incluso de estas líneas que están leyendo), no dejen envenenar su mente por toda la basura mediática que circula a diario, investiguen, saquen sus propias conclusiones y anímense a compartirlas. ¡No dejen que los amordacen! En esta época en que quieren hacernos creer que todo es relativo y nada tiene valor, pregúntense simplemente qué cosas valen para ustedes y defiéndanlas. Es esto, tan pequeño como parece, una buena manera de empezar a luchar contra este sometimiento físico y mental al que nos quieren someter. ¡Gracias por su atención! ¡A resistir y luchar!


FUENTES UTILIZADAS

Ilustración: "La Mujer que Llora", de Pablo Picasso (1937). Más sobre esta obra puede consultarse en: https://www.pablopicasso.online/la-mujer-que-llora-de-picasso/

(1) http://www.konvergencias.net/anquin.htm

(2) https://sites.google.com/site/diccionariodecenteno/d/desesperacion

(3) https://ri.conicet.gov.ar/handle/11336/135862

(4) http://www.dgrchubut.gov.ar/wp-content/uploads/2014/12/IX-75.pdf

(5) http://boletin.chubut.gov.ar/archivos/boletines/Mayo%2023,%202018.pdf

(6) http://boletin.chubut.gov.ar/archivos/boletines/Marzo%2027,%202019.pdf

(7) http://boletin.chubut.gov.ar/archivos/boletines/Enero%2021,%202021.pdf

(8) https://www.resumenlatinoamericano.org/2021/12/28/argentina-chubut-la-megamineria-y-unas-polemicas-declaraciones-de-un-reconocido-constitucionalista/




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